¡Quema el tapón de carbón! Su fórmula actúa como un catalizador en la combustión que facilita la destrucción térmica del hollín acumulado en el DPF, despejando el sistema desde adentro.
Evita el reemplazo. Es el primer paso obligatorio y económico antes de condenar a muerte un costoso filtro de partículas o de someterlo a carísimos lavados ultrasónicos en el taller.
Un DPF tapado ahoga el motor y lo pone en "modo de seguridad" (Limp Mode). Al limpiar el filtro, los gases de escape vuelven a fluir libremente, restaurando la potencia original del turbo y la respuesta del acelerador.
Producto: DPF Cleaner (Limpia Filtros de Partículas Diésel).
Tipo de Químico: Aditivo catalizador para combustible Diésel.
Modo de Aplicación (Dato vital de mostrador): Se debe verter una lata completa (300 ml) en el tanque de diésel antes de repostar para lograr una mezcla homogénea (trata hasta 60 litros de diésel). Instrucción técnica clave: Para que el producto funcione, dile al cliente que después de aplicarlo debe salir a la autopista o vía rápida y conducir durante al menos 20-30 minutos a revoluciones medias/altas (por encima de 2,500 RPM) para elevar la temperatura del escape y forzar la regeneración.
Tipo de Vehículos: Compatible exclusivamente con motores Diésel (automóviles, pick-ups, SUVs y furgonetas comerciales) que estén equipados con Filtro de Partículas Diésel (DPF / FAP).
Mantenimiento Preventivo: Puede usarse como solución de emergencia cuando el testigo se enciende, o de forma preventiva cada 5,000 kilómetros en vehículos que circulan predominantemente en ciudad.