Aunque todos tendemos a quedar atrapados en un círculo vicioso de pensamientos negativos, la reconocida psicóloga Susan Nolen-Hoeksema afirma que esta tendencia afecta especialmente a las mujeres. Está científicamente comprobado que la mayoría de las mujeres tienden a sentirse asfixiadas por todos los pensamientos, emociones y preocupaciones que se superponen sin control: se obsesionan con todos los aspectos negativos de su vida, pensando en las mil maneras en que podrían haber actuado de otra manera o por qué no se sienten de cierta manera.