Entre fiestas, amigos y buenas notas en la secundaria, la vida de Cristina Evans en Los Ángeles no podría ser más perfecta. Pero cuando sus padres le dicen que tienen que mudarse a Miami, todo cambia. A pesar de la nostalgia, Cris pronto se adapta a su nueva escuela secundaria, conoce a los estudiantes más populares y encuentra un nuevo amor. Solo dos personas parecen no recibirla con mucho cariño: Susan y su novio Cameron, con quien discute constantemente. Pero si juegas con fuego te puedes quemar, y cuando Cameron la mira con sus ojos marrones... Cris siente que el odio puede convertirse en algo muy diferente.