En este libro aparecen los clásicos personajes que todos conocemos: niñas ingenuas o desamparadas, enanitos, brujas, cazadores, príncipes y madrastras. Los autores son niños de entre 9 y 11 años que reescribieron esas historias con una restricción: narrar en primera persona y adopar la perspectiva de uno de los personajes. Nuevos desafíos se presentan cuando hay que adoptar la focalización y la voz narrativa de un personaje en particular.