Toda arrogancia tiene su némesis. Toda injusticia merece castigo. La injusticia fue cometida por Atenas. Atenas incitó a la rebelión contra Persia y acumuló la leña para los incendios que devoraron ciudad tras ciudad. El ateniense que encendió la llama fue Aminias de Eleusis. Por eso Atenas también debe arder. Por eso Aminias debe morir. Siglo V a. C. Artemisia de Caria es una mujer singular. La última de su dinastía, gobierna Halicarnaso, una ciudad leal al Imperio persa, y comanda su propio buque de guerra, el Némesis. Su ascenso al poder ha sido todo menos dulce: el fuego, el terror, la mutilación y la esclavitud sacudieron su ciudad y su linaje, marcando su destino.