Han pasado cuatro meses desde que David Gurney resolvió el caso del Buen Pastor, y las consecuencias han sido nefastas: se perdieron vidas y se arruinaron carreras. Uno de los que más sufrió fue Jack Hardwick, quien infringió las normas para ayudar a Gurney. Los superiores de Hardwick pensaron que despedirlo resolvería todos sus problemas. En realidad, se ganaron un enemigo acérrimo. Ahora, Hardwick se propone exponer la incompetencia de sus antiguos empleadores presentando pruebas que podrían llevar a la anulación de algunas condenas de alto perfil. Comienza con el caso Spalter, un acaudalado empresario y promotor inmobiliario asesinado en el funeral de su madre. Su infiel esposa, Kay, fue condenada a cadena perpetua, pero Hardwick está seguro de que un detective corrupto la incriminó y quiere que Gurney lo ayude a demostrarlo. Muy pronto, Gurney se ve enfrentado a un fiscal sin escrúpulos, un detective completamente corrupto, un jefe mafioso extrañamente afable y un notorio criminal griego, Petros Panikos, Peter Pan, un hombre diminuto con una insaciable sed de asesinatos. ¿Todo por alguien que, después de todo, podría ser realmente culpable?