“Hoy nos encontramos en la transición de la era de las cosas a la era de las no cosas. No son las cosas, sino la información, lo que determina el mundo en que vivimos.” El mundo se está vaciando de cosas y llenándose de información inquietante, como voces incorpóreas. La digitalización desmaterializa y descorporiza. Los medios digitales reemplazan la memoria, sin violencia ni mucho esfuerzo. La información falsifica los hechos. Se alimenta del estímulo de la sorpresa. Pero esto no dura mucho. Pronto sentimos la necesidad de nuevos estímulos. Como cazadores de información, nos volvemos ciegos a las cosas silenciosas y discretas, incluso a lo habitual, lo pequeño y lo común, que no nos estimulan, sino que nos anclan al ser. Byung-Chul Han desarrolla una filosofía del teléfono inteligente y una crítica de la inteligencia artificial desde una nueva perspectiva. Al mismo tiempo, recupera la magia de lo sólido y lo tangible y reflexiona sobre el silencio que se pierde en el ruido de la información.