Cuando Sage llega a Nevada, no tiene nada: ni dinero, ni apartamento, ni amigos. Solo una voluntad de hierro para empezar de cero y olvidar su pasado. Pero eso es difícil cuando los recuerdos la persiguen a cada paso y el miedo la acecha. Cuando empieza a trabajar como asistente de biblioteca, conoce a Luca, un joven con muchos tatuajes y una mirada penetrante que, aparentemente, encarna todo lo que más teme. Intenta evitarlo a toda costa, pero se ve obligada a verlo más a menudo de lo que quisiera.