En algún momento de la vida, todos nos hemos enfrentado a situaciones tan desafiantes y desalentadoras que la tentación de rendirse es irresistible. Quizás no estás avanzando hacia tus sueños tan rápido como quisieras, o tu negocio está estancado, y ya no sabes qué más hacer y estás pensando en tirar la toalla. Tal vez las dificultades financieras se acumulan y la perspectiva de seguir luchando se vuelve inútil y agotadora.