La magia de las fiestas brilla en estas divertidísimas y encantadoras historias interconectadas de amor, romance y besos increíbles. ¿Qué pasaría si John Green, Maureen Johnson y Lauren Myracle se reunieran para escribir un libro a la luz de la chimenea? El resultado sería Noches Blancas. Tres de los mejores autores de literatura juvenil aportan humor, amor y magia a estas historias entrelazadas. Jubilee, Tobin y Addie protagonizan estos tres relatos que te sumergirán en el espíritu navideño en cada página. Jubilee sube a un tren en Nochebuena y le presta su celular a Jeb, un chico que viaja en su auto y está desesperado porque no puede contactar con su novia. El tren se detiene por una ventisca en el pueblo de Gracetown, y Jubilee se refugia en una Casa Waffle con otros pasajeros, incluyendo un grupo de animadoras estridentes. En la Casa Waffle, conoce a Stuart, quien se siente obligado a advertirle que su novio, Noah (el típico chico perfecto), no parece muy preocupado por su aventura invernal. Los padres de Tobin no pueden volver a casa por una tormenta de nieve. Así que Tobin está solo en casa; bueno, no solo, está con sus mejores amigos: JP y el Duque, una chica apodada así por su apariencia masculina. Keun los llama desde la Casa Waffle que dirige: el café está lleno de animadoras con ganas de jugar al Twister. Keun también ha llamado a los gemelos Reston. Solo los primeros en traer a Twister podrán pasar la noche en la Casa Waffle...