Noches Blancas es un estudio excepcional y conmovedor sobre el amor y la amistad, una joya temprana en la obra del autor que confirma a Dostoievski como uno de los grandes maestros de la literatura rusa. Durante las noches blancas, cuando el sol nunca se pone del todo, el narrador, un joven solitario con escaso contacto con mujeres, da largos paseos por las calles casi desiertas de San Petersburgo. En uno de estos paseos, salva a Nastyenka, una joven que vive con su abuela ciega, de un ataque, y entablan una amistad que dura cuatro noches. Ella le pone una condición: no debe enamorarse. Nastyenka le cuenta su historia de amor imposible, y el narrador queda cautivado por su trágico destino.