El búho que da origen a este vino, se caracteriza por su gran intuición y posee la valentía de seguir sus instintos.
Un misticismo que rodea su figura, donde en algunas culturas aún se cree que al mirarlo a la cara nos transmite su sabiduría, inteligencia e intuición.
Un ave nocturna silenciosa y veloz, mitificada por muchas culturas.
Un tinto criado durante tres meses sobre sus lias de roble francés, antes de pasar varios meses en botella para darle ese toque frutal.