Vivimos en tiempos difíciles. Cuando el dolor, la angustia, los reveses y los desvíos nos golpean, pueden ser completamente devastadores. Sin embargo, ¡no tienen por qué serlo! Podemos soportar calamidades inesperadas si nos aferramos a las promesas de Dios. Este libro es un complemento de Aferrarse a la esperanza: en estas páginas encontrará el aliento que necesita no solo para sobrevivir a los tiempos difíciles, sino también para prosperar en medio de ellos.