Al colocarse directamente sobre el parche del tambor (o la superficie del platillo), estos geles absorben las vibraciones de alta frecuencia no deseadas, eliminando los armónicos metálicos o zumbidos prolongados al instante.
Su fórmula elástica de polímero premium se pega por sí sola con gran firmeza, resistiendo los impactos más enérgicos del baqueteo sin salir volando. Lo mejor de todo es que se pueden retirar o reubicar en cualquier momento sin dejar molestos residuos pegajosos ni dañar los parches revestidos (coated).
Si los geles se llenan de aserrín de baqueta, polvo de escenario o suciedad de almacén y pierden su agarre, basta con lavarlos con un poco de agua y jabón líquido neutro, dejarlos secar al aire y recuperarán por completo su adherencia original de fábrica.