En esa tierra eternamente verde, cálida y voluptuosa, los jóvenes hermanos descubren la ligereza de la vida social de la colonia en comparación con una España encorsetada y gris; comparten el arduo trabajo necesario para obtener el cacao perfecto de la finca Sampaka; aprenden las diferencias y similitudes culturales entre colonos e indígenas; y conocen el significado de la amistad, la pasión, el amor y el odio. Pero uno de ellos cruzará una línea prohibida e invisible y se enamorará perdidamente de una nativa.