Su superficie metalizada refleja directamente los rayos del sol hacia afuera del vehículo. Esto reduce drásticamente la temperatura interior, para que no te quemes las manos con el volante ni la espalda con los asientos al subirte.
¡No más parasoles colapsados sobre el tablero! Gracias a su sistema de ventosas (chupos) de succión de alta adherencia, el parasol se mantiene perfectamente estirado y pegado al vidrio durante todo el día.