La emoción comienza más allá de la calle 42 y Mamie Greene está decidida a explorarla de arriba a abajo. Mientras tanto, en el camino, adopta el papel de un Robin Hood adaptado a su época. Pero lo que Mamie no necesita es que el abogado de su padre la siga en cada paso y ponga en peligro sus esfuerzos para ayudar a las familias necesitadas. Aunque hay algo con lo que Mamie no contaba... Y es que a la perseverancia de Frank hay que sumarle las chispas que saltan entre ellos.