Si le preguntamos al presidente de una empresa o a cualquier otro líder por qué elige para su equipo entre dos candidatos con las mismas habilidades y preparación, siempre nos dará una respuesta inmediata: por su energía… por su actitud. Esa postura ganadora y chispeante ante las personas y ante la vida, genera un sello PODER GENTE! eso viene no solo de sus habilidades y destrezas, sino del espíritu que imprime en todo lo que comunica.