Una adolescente muy particular experimenta su primer amor y descubre, tras una profunda turbulencia en su corazón, las dificultades de convertirse en adulta. «Los personajes de Yoshimoto me fascinan por completo… A pesar de sus desgracias, poseen una capacidad infinita para disfrutar de las cosas que hacen la vida vivible, y una extraña dignidad, imposible de quebrantar».