Cuando Vineet Nayar se hizo cargo de HCL Technologies (HCLT) en 2005, el éxito de la empresa se vio amenazado por los cambios globales en el mercado de servicios de tecnología de la información (TI). Cinco años más tarde, la empresa se había convertido en una de las empresas de servicios de TI de más rápido crecimiento en el mundo y era mundialmente famosa por sus prácticas de gestión radicales. ¿Qué hizo HCLT para lograr esta transformación? El secreto del éxito de la empresa fue poner a los empleados en primer lugar, especialmente a aquellos que trabajan en la "zona de valor", descrita aquí como la conexión entre el cliente y HCLT. Para hacer esto, la empresa no creó ningún programa de satisfacción de los empleados, no emprendió ninguna reestructuración masiva ni implementó ningún proyecto tecnológico importante. Lo que hizo fue utilizar una serie de catalizadores relativamente simples que condujeron a resultados importantes (ya menudo inesperados).