Desde septiembre del año pasado, no he hecho más que esperar a un hombre: he estado esperando que me llame y venga a verme. Así comienza la historia de una mujer culta, inteligente, económicamente independiente y divorciada, con hijos adultos, que se enamora perdidamente de un diplomático de Europa del Este con debilidad por la ropa elegante y los coches llamativos. Pocas veces se ha abordado con tanta franqueza la forma en que el deseo puede abrumarnos. La austera prosa de Annie Ernaux introduce al lector, con la precisión de un entomólogo, en el febril y devastador delirio que cualquiera puede haber experimentado en algún momento de su vida.