Ya no hay tiempo para el aburrimiento, la felicidad ha desaparecido en algún lugar de la tierra y solo queda la maravilla. En esta frase, pronunciada por el protagonista de uno de los cuentos incluidos en Putas asesinas, reside la esencia que recorre todo el libro. En ella, el autor chileno aborda algunos de los temas que conforman su universo literario y que, por lo tanto, se entrelazan en las tramas de sus obras más emblemáticas: la sexualidad; la vida de la gente común —como el propio autor o sus lectores— a medio camino entre lo extraordinario y lo cotidiano, entre la rebelión y la vulnerabilidad; el poder subversivo de la literatura; el viaje como escape; la necesidad de revelar lo incierto;