– Sinopsis:
Ay, Dios mío: necesitamos hablar, trabajar en nuestra salud mental y mejorar nuestra calidad de vida y nuestra relación con nosotros mismos. Antes, cuando oía hablar de la importancia de "conocerse a uno mismo", no lo entendía. Cuando llevas treinta años viviendo contigo mismo, ¿puedes saber realmente lo que aún desconoces? ¿Hay algo que pueda sorprenderte? En nuestra vida diaria, tenemos miles de sentimientos, personas, heridas y situaciones que nos causan angustia.