Querido Silly Diary: Mi profesor de estudios sociales, el Sr. Van Doy, nunca sonríe. Sé que es difícil de creer porque todo el mundo se toma en serio algo, Isabella sonríe cuando sus hermanos se meten en problemas. Angélica sonríe cuando se cree más guapa que, por ejemplo, una carta de presentación o un anuncio. Sonrío cuando pienso en un unicornio que envía a Angélica al caos con una patada. Me pregunto si cuando te haces adulto pierdes el sentido del humor al igual que pierdes los dientes, el pelo o el gusto por la ropa.