Si pudiera describir al libro con una sola frase sería: "la vida es gris, con apenas pequeñas señales de luz". Este libro no contiene finales felices, ni memorias llenas de príncipes, valentías supremas que el mecanismo gubernamental nos ha anclado a la mente; este libro es valiente, real, emotivo. La narrativa toma lugar en un ambiente de tensión, donde las injusticias se ven involucradas derribando el motor que le da sentido a toda la familia, una madre. El protagonista de la historia Gregorio intenta luchar contra la corriente, contra los males y traiciones que una familia deshecha puede provocar; una madrastra que no tiene la dicha de ser llamada hija de Dios, un padre que intenta llenar el vacío de un ángel con un demonio. Gregorio, valiente, listo, soñaba encontrar la forma de vivir menos vacío, intentaba disimular que todo iba bien y apoyaba a sus hermanos en todos los sentidos.