Obra emblemática de uno de nuestros escritores canónicos, acompañada de un dossier crítico. Ixtepec es un pequeño pueblo que ha sobrevivido al embate de la violenta presencia de tropas de los ejércitos revolucionarios enfrentadas en una lucha fratricida y sin tregua. Sus habitantes, desilusionados porque la “revolución” no les trajo justicia ni progreso, llevan una vida aburrida y nostálgica que se vuelve a fracturar por un nuevo conflicto armado, la Guerra Cristera, que promete futuras desgracias. Las autoridades han designado al general Francisco Rosas para encargarse de mantener el orden y hacer cumplir las disposiciones del gobierno central, especialmente las relativas al cese del culto religioso. Las vidas del general Rosas, así como las de sus colaboradores más cercanos y las de sus amantes, las de las prostitutas, los devotos, los perros callejeros, los locos y los miembros más conocidos de las familias adineradas de Ixtepec, se mezclarán y conducirán a un destino trágico, donde no hay espacio para la ilusión ni el amor. Esta obra, considerada por muchos como parte del movimiento del realismo mágico, apoya la fuerza de la narrativa en recursos poéticos que, lejos de confundir, potencian la trama; contada