La satisfacción del cliente se ha convertido en uno de los objetivos fundamentales del sector retail. Poniendo el foco en el cliente, seremos capaces de definir las estrategias necesarias para atraer, satisfacer y fidelizar a los consumidores actuales y futuros que marcan la razón de ser de una empresa. Para ser significativamente medible, una estrategia debe estar orientada a los resultados, ser comprensible para todos y priorizar las acciones centrándose en lo que realmente importa. Cuando se cumplen estas condiciones, es más probable lograr los objetivos fijados por esa estrategia.