¿Alguna vez te has sentido incomprendido? ¿Has intentado razonar con alguien y has terminado gritándose? ¿Alguna vez has salido de una reunión pensando que estabas perdiendo el tiempo? O, peor aún, ¿a veces la gente no entiende lo que dices, por muy claro que lo expliques? No estás solo. Tras una desastrosa reunión con un exitoso empresario que estaba convencido de estar "rodeado de idiotas", Thomas Erikson ideó un revolucionario método de clasificación del comportamiento que divide a las personas en cuatro tipos: rojos, dominantes y ambiciosos; amarillos,