Por timidez, no se atrevió a decir nada, rebuscó en la basura y recogió cachivaches que atesoraba. Con ellos construyó sus inventos, pero nadie podía ver sus descubrimientos. Todo siguió igual hasta que llegó el otoño y apareció su pariente mayor. ¡Tu tía abuela Rosie! Y a Rosa se le ocurrió una idea de lo más atrevida: construir un artefacto para hacer volar a su tía. Un álbum muy divertido que celebra la creatividad y nos anima a perseverar en nuestras pasiones.