Estos contenedores están diseñados con un sello hermético que ayuda a mantener los alimentos frescos por más tiempo al evitar la entrada de aire y humedad.
Fabricados con plástico resistente y duradero, estos contenedores son ideales para almacenar una variedad de alimentos, desde comidas preparadas hasta frutas, verduras, refrigerios o sobras de comidas.
Su diseño cuadrado maximiza el espacio de almacenamiento en la nevera, la despensa o incluso en el bolso para llevar.