Últimamente, Sapo se siente raro: no sabe si está triste o feliz, y su corazón late muy rápido. Temiendo una enfermedad grave, Sapo se desahoga con Liebre, quien le da un diagnóstico maravilloso: «¡Sapo, estás enamorado!». Una historia sobre sentimientos con un mensaje universal: el amor no conoce límites.