Liana tiene diez años y es sorda. En este cuento, Liana nos cuenta qué significa ser sorda y nos explica las cosas que hace para aprender en la escuela y comunicarse con sus maestros y amigos. Un día, mientras Liana usa el lenguaje de señas para hablar con otros compañeros de clase con discapacidad auditiva, se da cuenta de que muchos niños no sordos los miran con atención e interés. Esto le da una idea que acercará a las personas sordas y oyentes en la escuela.