Start-up Nation responde a la pregunta del billón de dólares: ¿Cómo es posible que Israel, un país de 7,1 millones de habitantes, 60 años de antigüedad, rodeado de enemigos, en constante estado de guerra desde su fundación y sin recursos naturales, produzca más empresas emergentes que naciones grandes, pacíficas y estables como Japón, China, India, Corea, Canadá y el Reino Unido? Con la visión de expertos en política exterior, Senor y Singer examinan las lecciones de un país impulsado por una cultura de adversidad, reducción de jerarquías y aumento de la espontaneidad, todo ello respaldado por políticas gubernamentales centradas en la innovación. En un mundo en el que economías tan diversas como Irlanda, Singapur y Dubái han intentado recrear el “efecto Israel”, hay lecciones de negocios que vale la pena destacar. Mientras Estados Unidos relanza su economía y su espíritu emprendedor, no hay mejor momento para mirar a esta nación extraordinaria y resiliente en busca de algunas ideas sorprendentes. Un libro que nos enseña a prosperar, no solo a pesar de los obstáculos, sino gracias a ellos.