El diseño de llaves cerradas (Platillos cerrados) es el más recomendado por pedagogos musicales a nivel mundial para la iniciación. Facilita la correcta emisión de las notas desde el primer día, ya que el estudiante no tiene que preocuparse por sellar perfectamente el centro de la llave con la yema de sus dedos.
La llave de Sol se encuentra ligeramente desplazada de la línea recta del cuerpo del instrumento. Este diseño ergonómico reduce la tensión en la muñeca izquierda y se adapta de forma natural a la anatomía de las manos pequeñas, haciendo que las sesiones de práctica sean cómodas y fluidas.
Incorpora esta excelente mejora técnica (común en flautas profesionales) que divide la acción de las llaves de Sol. Esto estabiliza y facilita enormemente la emisión del Mi de la tercera octava ($E3$), una de las notas más críticas y difíciles de afinar para los estudiantes.