Hay libros que no sólo se leen; se sienten, se viven y, a veces, incluso nos transforman. Tanto río de Carolina Escobar Sarti es uno de ellos. Además de la poesía de alto calibre a la que nos ha acostumbrado la autora, este libro es una confesión, una crónica y un canto obstinado a la vida. Lo que Carolina logra en estas páginas sabe a milagro literario: toma el dolor de la pérdida, el desgarro de la memoria, y los convierte en un torrente de palabras que abrazan y abrasan.