Te amo, eres importante para mí, cuento contigo: amistad, cariño, aprecio, atención, cuidado: estos son deseos esenciales que nos unen y por los cuales el corazón siente una sed innata. Los seres humanos necesitamos amar y ser amados. Es bien sabido que compartir la bondad reduce la tristeza y contagia alegría. El mandamiento del amor que Jesús nos dejó solo nos pide amarnos a nosotros mismos y a los demás con autenticidad, porque solo así nuestras vidas serán plenas, ricas y satisfactorias.