¿Quién dijo que aprender a leer y escribir iba a ser fácil? Cuando un niño tiene dificultades para leer y escribir, puede empezar a sentirse frustrado y desanimado y puede que no quiera ir más a la escuela. Tras descubrir que la dislexia es la causa de sus dificultades, el protagonista de esta historia se da cuenta de que necesita ayuda y que debe esforzarse más que otros niños para aprender a leer y escribir.