Es el que se distingue por su proceso corto en barricas. Puede durar desde unas horas hasta unos días solamente, todo depende del sabor final que se busque en la bebida.
Este tipo de tequila es apto para prepararse con cocteles y acompañar alimentos como mariscos, aves y comida mexicana. Una opción ideal para tomarlo en reuniones con amigos, o ¿por qué no? una tarde de cheff en la cocina.
Reposo en barrica: sin maduración