Leer Terrestre es sobrevolar lugares abrumadores e inestables, que también son los territorios cambiantes de la memoria, sabiendo que todos los caminos se recorren una sola vez y que 'todo siempre se despide de cualquier manera'. Aquí, el viaje es el vínculo y también la forma, y Terrestre transita el deseo, la rebelión, el anhelo y el tiempo con recursos que confrontan al lenguaje con su poder político e intensidad abismal. Lo que Cristina Rivera Garza hace en cada libro es prodigioso. —Liliana Colanzi. Terrestre bien podría definirse como un libro de crónicas especulativas o relatos de viajes, en cualquier caso, de palabras en completa libertad. Imaginativa, con audaces estructuras narrativas, Cristina Rivera Garza escribe aquí sobre viajes terrestres que nos llevan a diferentes lugares de México y del mundo, y a diferentes destinos del cuerpo.