Mary Anne nunca ha sido líder del BSC. Entonces, cuando estalla una pelea entre los cuatro miembros del club, Mary Anne se siente un poco perdida, incapaz de depender más de Kristy, Stacey o Claudia. Sentarse sola en la cafetería ya es bastante malo; cuando Mary Anne tiene que cuidar a un niño enfermo sin la ayuda del club, sabe que alguien tiene que tomar medidas. ¡Es hora de que Mary Anne intervenga y salve el día!