“Esta versión actualizada de Salón de belleza -realizada más de veinte años después de su primera publicación- es el relato de un delicado acto de equilibrio, donde el objetivo puede entenderse como volver a escribir para que la escritura original permanezca intacta. Para mí como creadora, la experiencia llevada a cabo bajo la atenta supervisión de doña Guillermina Olmedo y Vera fue similar a devolver el esplendor a un antiguo jardín. Un minucioso trabajo de desbroce, exhaustivo casi hasta el punto de resultar invisible, donde la nueva lectura logra que ese jardín adquiera un tono de verde verdaderamente intenso, un placer acompañado del penetrante olor a hierba recién cortada.”