La harina de almendra se obtiene de las almendras finamente molidas, sin su cáscara.
Como la mayoría de frutos secos, se caracteriza por su bajo índice glucémico y su significativo contenido en proteínas, grasas saludables y vitamina E.
Es ideal para recetas de repostería, también remplaza las migas de pan en recetas como las albóndigas y los empanados.
Pasa por un proceso de molienda donde obtenemos el producto terminado, con exquisito sabor y alto valor nutricional. Se presenta en polvo con textura suave y un color marfil.
Contiene vitamina E, magnesio, aporta proteínas, fibra, grasas monosaturadas sanas, potasio, calcio, fósforo, zinc y hierro.