10 Gbps por USB-C: el enlace USB 3.2 Gen 2 aprovecha buena parte de la velocidad de un SSD NVMe, muy por encima de un disco externo mecánico.
Cuerpo de aluminio: la carcasa metálica funciona como disipador y saca el calor del SSD, que es el principal límite de rendimiento en este tipo de gabinete.
Solo unidades M.2 M-Key NVMe: acepta SSD con protocolo NVMe y llave M; no funciona con unidades M.2 SATA de llave B.
Instalación con tornillo: la unidad se monta en una bandeja interna con los tornillos incluidos.
Funda de silicona: protege el cuerpo de golpes y evita que resbale.