Este curso no pretende enseñar el significado del amor, porque eso está más allá de lo que se puede enseñar. Sin embargo, pretende despejar los obstáculos que les impiden experimentar la presencia del amor, que es su herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero lo que lo abarca todo no puede tener opuestos. Por lo tanto, este curso se puede resumir de manera muy simple de la siguiente manera: nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. Aquí está la paz de Dios".