El Osito se ve obligado a abandonar su hogar, ya que ya no es seguro. En su búsqueda de refugio, intenta encontrar cobijo en las casas de otros animales que le recuerdan a su cueva, pero no es bienvenido en ninguna, y el Zorro, el Jabalí y el Conejo le piden que busque en otro lugar. Desesperado, llega a un vasto bosque muy diferente al suyo, donde conoce a otros animales que lo ayudan a sentirse como en casa.