Harriet y Wyn han sido la pareja perfecta desde que se conocieron en la universidad. Se complementan como la sal y la pimienta, el té y el limón, el aceite y el vinagre. Sólo que ahora, por razones de las que todavía no pueden hablar, no lo hacen. Se separaron hace cinco meses y todavía no se lo han contado a sus mejores amigos. Así que acaban compartiendo una habitación en la cabaña a la que, desde hace una década, todos hacen una escapada al año. Durante una semana brillante y animada, se escapan del mundo, dejan atrás sus vidas.