Es una novela que quiero que lean mis hijos. Diego Paszkowski relata de manera entrañable un ritual de paso tan poderoso como secular: el de la primaria a la secundaria (…), un ritual que marca más que los bar mitzvahs o las primeras comuniones. Con la misma sabrosa diferencia que hay entre ver una foto de granos de café y oler el perfume del café recién molido, así se lee esta novela. Él se la lee y recorre esos pasillos tan vivos. luis pescetti