Grayson fue criado como el heredero de la fortuna de su abuelo, poniendo a su familia en primer lugar. Cuando una parte de ella se mete en problemas, Grayson aparece para hacer lo que mejor sabe hacer: ocuparse de ellos de forma rápida, sencilla y sin sentimentalismos. Jameson, en cambio, es un hombre de riesgos, de sensaciones fuertes, de juego. Cuando su misterioso padre aparece para pedirle un favor, Jameson no puede resistirse a aceptarlo. Se infiltrará en el exclusivo y oscuro mundo londinense de las apuestas millonarias para ganar una cantidad inalcanzable. Por suerte, Jameson Hawthorne no cree en lo imposible.