La verdad sobre el plan de Sera ha salido a la luz, destrozando la frágil confianza que se había construido entre ella y Nyktos. Rodeada de gente que no confía en ella, solo le queda cumplir con su deber. Hará lo que sea necesario para derribar a Kolis, el falso Rey de los Dioses, y su gobierno tiránico en el Iliseeum, para detener la amenaza que representa para el mundo de los mortales. Sin embargo, Nyktos tiene un plan, y mientras trabajan juntos, lo último que necesitan es la pasión innegable y abrasadora que continúa ardiendo entre ellos. Sera no puede permitirse el lujo de enamorarse del Anciano torturado, especialmente ahora que la posibilidad de obtener una vida lejos de un destino que nunca quiso está más cerca que nunca.