Tras la "caída" de Árbenz, con la desilusión en las venas y la rabia de ver la democracia en Guatemala rota, rota, hecha añicos, Asturias presenta esta colección de relatos en los que la intervención, la violencia, los miedos pero también la esperanza y la resistencia resuenan y resuenan por todos los territorios. recorrido y las situaciones vividas en estas páginas en las que la española guatemalteca se opone —resiste a los anglicismos— en una batalla simbólica con la intervención que termina con la pequeña primavera democrática, que la viola y la fusila. La poesía asturiana, su increíble capacidad para crear imágenes, su mágica reproducción de los sonidos que pueblan la miserable realidad en la que se inspira, intensifican la descripción de los personajes grotescos, dobles, amargos, que someten a Guatemala y llevan al lector a cuestionarse a sí mismo. Sí, a pesar del cambio de actores y escenarios, la dinámica local —latinoamericana, incluso— tiene, como dice Asturias al comienzo del libro, más novela que verdad.